PARÁLISIS LARÍNGEA

 

Acude a consulta remitido por su veterinario habitual Terry starfodshire terrier macho de 5 años con historia de problemas respiratorios desde joven, con cuadro de respiración ruidosa, intolerancia al ejercicio físico y arcadas, nauseas, cambio del tono del ladrido. Cuando esta en reposo los síntomas son mas moderados. Comentan que es muy ansioso al comer.


En la exploración: buena condición corporal, es muy inquieto en la consulta, jadea, presenta en las comisuras restos de baba/saliva y presenta estridores continuos sin necesidad del estetoscopio. Se ausculta laringe, siendo el tono de los estridores muy altos. Hay cierta sensibilidad traqueal. Se intenta auscultar traquea y parenquima pulmonar pero no es factible por los estridores laringeos.
Se procede a la preanestesia y anestesia ligera con propofol para visualizar las vía¡as respiratorias altas con endoscopia. 
Se observa los cartílagos aritenoides en posición paramedial, y no se abducen durante la inspiración como sería fisiológico, dificultando la entrada de aire y produciendo disnea inspiratoria. Presenta ligera inflamación y edema de las cuerdas vocales, que en espiracion se mueven ligeramente, pero es movimiento paradójico y no un movimiento normal.


Diagnóstico parálisis laríngea, debido no inervación de los músculos que abducen el aritenoides en inspiración , por parte de los nervios laríngeos recurrentes.


Se descarta causas aquiridas de parálisis laríngea y se propone cirugía correctora para aliviar la sintomatología, agrandando la gltotis para permitir la entrada de aire en la inspiración pero evitando la aspiración de agua y comida. 
Se cita para realizar cirugía correctora mediante la laterizacion unilateral del aritenoides por abordaje lado izquierdo, que consiste en un abordaje lateral mediante una incisión dorsolateral a la laringe, se retrae dorsalmente el esternocefálico y vena yugular y ventralmente el esternohioideo; se palpa el margen dorsal cartílago tiroideo para incidir el musculo tirofaringeo. Se identifica el musculo cricoaritenoideo dorsal. Se desarticula la articulación cricotiroidea. Seguidamente se localiza y desarticula la articulación cricoritenoidea; se transecciona el ligamento interaritenoideo. Después se procede a colocar 2 suturas una que va desde la apofisis muscular del aritenoides y el tercio caudal de cricoides y otra dorsal al tiroides, que lateralizan el aritenoides. Durante la cirugia se realiza observación directa mediante endoscopia de la laringe para ver el grado de laterización el apropiado, se procede a cerrar por planos. 


Ya en la recuperación anestésica se observa que no hay estridores. Se envió a su casa manteniendo ejercicio muy moderado, se le indica que se alimente siempre con el comedero y bebedero en el suelo, así como evitar dar comida o obsequios desde arriba.
En al revisión comentan que no presenta intolerancia al ejercicio diario, no hay respiración dificultosa. Que mastica la comida, y que no se atraganta ni tiene nauseas. Ademas comentan que no ladra lo cual es normal después de la cirugía.

 

Hospital Veterinario Cantabria                                                                                                                 SOLVET (Soluciones Veterinarias en Cantabria)